Amar es nunca tener que decir doscientos
No estoy pasando por el mejor momento, no es nada grave como una enfermedad o muerte de algún familiar ni pérdida de trabajo a algo así, pero me está costando un poco hacer tiempo para todo. Les pido mil disculpas a todos por la demora en postear, en responder a los comentarios, etcétera. Estoy preparando un par de cositas nuevas para este blog. Como para que tengan una idea de lo que se avecina, pueden darse un paseo por mi otro blog, ABBOTT Y COSTELLO CONTRA LAS COLEGIALAS ATORRANTAS DEL AVERNO, que vendría a ser como el gemelo malvado de este QUIERO CASARME CON UN GUARDAFAROS.

Mientras estás leyendo esto, es muy posible que yo esté luchando con mi tablero de dibujo, o con mi cuaderno de notas, intentando algún progreso ya sea con mi cómic o mi novela. De vez en cuando también hago como que trabajo para vivir, por lo que posiblemente no le esté dedicando a este weblog tanto tiempo como quisiera. Lo único que te ruego antes de emitir un juicio acerca de mi cordura o falta de ella, tengas en cuenta mi alimentación mediática: las películas de James Bond de los 70, los cómics de superhéroes de la DC, las sátiras de Mort Drucker en la revista MAD, todas las películas de asesinos seriales de los 80, Oh Wicked Wanda! en la revista Penthouse (también en los 70) y por supuesto, Robert Crumb. (El título de este weblog lo he tomado prestado de una canción de Erica Eigen que pertenece a la banda de sonido de LA NARANJA MECÁNICA, de Kubrick.) Últimos libros que he leído: ONE DAY IN THE LIFE OF IVAN DENISOVICH, de Aleksandr Solzhenitsyn (Penguin) LOS VERSOS SATÁNICOS, de Salman Rushdie (Grijalbo) Estoy leyendo: SEXO Y CARÁCTER, de Otto Weininger (Losada) BOOGIE EL ACEITOSO, de Fontanarrosa (el libraco recopilatorio que editó De la Flor) WHY I HATE SATURN, de Kyle Baker (DC USA).