Una lágrima y un recuerdo
debiera recomenzar contando que este weblog comenzó en agosto como una suerte de galería en la cual colgar algunos de mis bocetos mientras preparo mis comix. Las vueltas de la vida han hecho que terminara siendo una suerte de versión semipública de mi diario personal combianada con algunos comentarios de cine, música y demás placeres de la vida posmoderna. Digo esto porque los que hayan nacido después de 1970 posiblemente vean la videocasetera y el reproductor de CD como algo tan normal como el smog, pero las cosas no siempre fueron así. Cuando yo era un crío tenía que conformarme con ver viejas películas en blanco y negro en un televisor a válvula que sólo sintonizaba cuatro canales, y por supuesto no podía elegir: estaba a merced de los programadores de TV, y acá recuerdo que el tiempo que transcurría desde que una película pasaba por las salas cinematográficas hasta que llegaba a la TV, en por ejemplo, EL MUNDO DEL ESPECTÁCULO (canal 13, lunes a las 22), era de un promedio de 5 a 8 años. Para música, escuchaba vinilos en un tocadiscos combinado. No existía aún la FM (y mucho menos la Roquipop), los grabadores eran de cinta abierta y el walkman no era ni siquiera el feto de una idea. La cinta a veces se enredaba en el cabezal del grabador, y se cortaba, y había que pegarla con cinta Scotch. Mucho después, mi primer walkman fue un Sanyo que me comía vivo: tres pilas AA que no duraban lo que un suspiro. Incluso a principios de los 90, algunos videos no eran fáciles de conseguir: sólo pude conseguir THE SPY WHO LOVED ME en la versión española, con Roger Moore hablando con la voz de Fernando Fernán Gómez. ¿Qué quiero decir con esto? Supongo que disfruto la vida posmoderna: me despierto escuchando la FM, amenizo mis momentos escuchando algunos discos y lo mejor es que recuerdo cómo era la vida cuando ese CD no era sino una vieja cinta cortada y pegada con cinta Scotch.
...Una de las buenas cosas de los viejos tiempos era GET SMART, rebautizada en la Argentina como SUPERAGENTE 86. Episodios de media hora con el agente 86, que poco tenía de súper salvo su facilidad para hacer el tonto en las situaciones más disímiles. Y ahora se muere Don Adams a sus 82 años y se lleva un trozo de mi (nuestra) infancia, o más bien de nuestros momentos felices, esa embajada de la infancia que nos acompaña hasta el momento de nuestra muerte. Hace poco también moría Bob Denver, más conocido entre nosotros como Gilligan, el tonto náufrago de remera roja y gorrito Piluso. Pero ni Gilligan ni Smart han muerto, ¿verdad? y perdón por el lugar común. Recuerdo un poco de información miscelánea que se me ha pegado por el camino y que posiblemente no le interese a nadie:
Don Adams se llamaba Donald James Yarmy, tomó el apellido de su primera esposa Dorothy Adams como nombre artístico. Bob Karvelas (Larabee) era su primo. Bernie Kopell (Siegfried) y King Moody (Shtarker) eran grandes amigos; cuando Moody se divorció, estuvo viviendo casi un año con Kopell y su esposa. Dick Gautier (Hymie el robot) era un aficionado al dibujo y publicó al menos un libro sobre el arte de la caricatura. Adams ya usaba la rutina "¿me creería usted...?" en sus primeros espectáculos de stand-up. La rutina "te dije que no me lo dijeras" nació cuando Don Adams escuchó a un par de técnicos de grabación tener un diálogo similar. Don Adams tenía una memoria prodigiosa, y solía gastarle bromas a Edward Platt (el Jefe, que murió en 1974). El almirante Hargreaves era interpretado por un actor mucho más joven; del mismo modo, Kopell usaba abundante maquillaje para parecer mayor de lo que era. La serie tuvo cinco temporadas, cuatro en ABC y una en CBS. El piloto de la serie fue filmado en blanco y negro. Don Adams le daba voz al cartoon del INSPECTOR GADGET.
Volviendo al principio: la razón de ser de este weblog es también la razón por la cual lo estoy descuidando un poco. Estoy luchando por terminar algunas planchas y la cosa se me está haciendo un poco cuesta arriba...
Para quienes no tengan idea de cómo se hace un cómic, baste explicar que una plancha equivale a una página del cómic ya terminado. Los cómics USAcos suelen hacerse al modo fordista, de línea de montaje: Fulano escribe el guión, Mengano hace los bocetos a lápiz, Zutano los pasa a tinta, Perengano los colorea y el Nano los rotula. Lo mío es mucho más artesanal: de la idea inicial al acabado final, es todo mi trabajo. Como decía Carlos Giménez: por muy mal que yo lo haga... Por supuesto, no me interesa hacerme pasar por mártir del arte: me gusta hacer esto, y no hay nada que se pueda comparar a la emoción que se siente frente a la hoja en blanco. Alguien dijo alguna vez que la vocación es lo que uno haría aún cunado no le pagaran por eso.
Los discos que llevo en este momento en el estuche de mi reproductor Sony:
FOR YOUR EYES ONLY, banda original de sonido. FYEO se estrenó en 1981, y fue la primera película de 007 que vi en un cine. Cada vez que escucho la banda de sonido vuelvo a principios de los ochentas. Aún no acabo de decidir si eso es bueno o malo.
BASIE MEETS BOND, con la orquesta de Count Basie. Podría también llamarse "BASIE TOMA EL DINERO Y CORRE". No me cabe la menor duda de que esta grabación la hizo por el vil metal, sin embargo tiene sus momentos.
CHARLIE PARKER WITH STRINGS: THE MASTER TAKES. Lo llevo encima como una suerte de seguro de no-estridencia (?) o masaje cerebral para mis peores momentos. Si no, suelo llevar algo de Norah Jones para el mismo propósito.
VAVOOM!, por The Brian Setzer Orchestra, para levantar un poco el ánimo. Tengo que hacerme de THE DIRTY BOOGIE, también de Brian Setzer; extrañamente, esta gente no ha tenido mucho éxito por estas tierras.
THE BEST OF THE GERRY MULLIGAN QUARTET WITH CHET BAKER. Dos tipos que sabían lo que hacían; mi única queja acerca de este disco es que a uno terminan entrándole ganas de conseguir las sesiones completas (ya que ésto es sólo "lo mejor de...") y eso no es tan fácil, creo.
INDIANA JONES AND THE LAST CRUSADE, banda original de sonido. La película que más me gustó de la trilogía: la escucho y recuerdo incluso los diálogos. Garantiza una extraña mezcla de felicidad y nostalgia.
Y cargado en el reproductor:
STAY ON THESE ROADS, de a-ha. Supongo que habré sido feliz cuando primero escuché este disco, porque más allá de sus virtudes y defectos musicales, me transmite una sensación de bienestar que no puedo explicar, cosa que no me sucede con mi otro disco de a-ha, HUNTING HIGH AND LOW.
Ya que estamos, agradezco el comentario de Paula, a la que le cayó bien mi artículo sobre Jack Bauer and friends.

Mientras estás leyendo esto, es muy posible que yo esté luchando con mi tablero de dibujo, o con mi cuaderno de notas, intentando algún progreso ya sea con mi cómic o mi novela. De vez en cuando también hago como que trabajo para vivir, por lo que posiblemente no le esté dedicando a este weblog tanto tiempo como quisiera. Lo único que te ruego antes de emitir un juicio acerca de mi cordura o falta de ella, tengas en cuenta mi alimentación mediática: las películas de James Bond de los 70, los cómics de superhéroes de la DC, las sátiras de Mort Drucker en la revista MAD, todas las películas de asesinos seriales de los 80, Oh Wicked Wanda! en la revista Penthouse (también en los 70) y por supuesto, Robert Crumb. (El título de este weblog lo he tomado prestado de una canción de Erica Eigen que pertenece a la banda de sonido de LA NARANJA MECÁNICA, de Kubrick.) Últimos libros que he leído: ONE DAY IN THE LIFE OF IVAN DENISOVICH, de Aleksandr Solzhenitsyn (Penguin) LOS VERSOS SATÁNICOS, de Salman Rushdie (Grijalbo) Estoy leyendo: SEXO Y CARÁCTER, de Otto Weininger (Losada) BOOGIE EL ACEITOSO, de Fontanarrosa (el libraco recopilatorio que editó De la Flor) WHY I HATE SATURN, de Kyle Baker (DC USA).