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La Coctelera

Todo lo que amas te será arrebatado

Ideas robadas con total desparpajo y denostadas desde la más absoluta ignorancia. También dibujitos desanimados, videos, y si hay suerte, algo de música (medio de cotelé).

2 Septiembre 2005

Otro día para morir: retrospectiva de cine catástrofe

Mientras las últimas noticias del huracán Katrina nos hablan de al menos un millar de muertos, yo sigo repasando mi archivo y echo un rápido repaso a las catástrofes de celuloide que supieron azotar nuestras pantallas. Este artículo comienza y termina (en más de un sentido) con THE DAY AFTER TOMORROW. Corría 2004 y mi primer contacto con la película no fue a través de una crónica del espectáculo, sino de las noticias internacionales del 29 de abril de ese año: George Bush (h) prohibía a los científicos de la NASA hacer declaraciones acerca de la película, que trata acerca de una posible nueva Era Glacial causada al menos en parte por la desidia de los gobiernos mundiales. Rebuscando en la web me entero de que el director y productor de la tal película es el señor Roland Emmerich, el mismo de INDEPENDENCE DAY –lo que garantiza un nivel de excelencia en cuanto se refiere a efectos especiales. Sin embargo, como ya veremos más adelante, la película repite todos los lugares comunes del género, pero le da a uno la ocasión de ocupar un par de páginas con una mirada nostálgica por algunas películas que uno recuerda con cariño.

CALAMIDADES AL POR MAYOR

La línea que separa el género de catástrofe de otros géneros (terror, suspenso, acción) es a veces bastante difusa: por ejemplo, si bien UNDER SIEGE 2 (1995) tiene en su clímax (por llamarlo de alguna manera) la colisión frontal de un tren de pasajeros con un expreso petrolero, no por eso diríamos que esa cinta de Steven Seagal pertenezca al género catástrofe (o quizás sí, si tenemos en cuenta el nivel de las actuaciones y argumento). Así que uno intenta una definición del cine catástrofe: filmes que pueden estar o no basados en hechos reales, que contengan catástrofes naturales o creadas por el hombre ya sea por accidente, desidia o desconocimiento, escapen o no de su control. Eso elimina de la lista, por ejemplo, películas como SPEED (1994) o ROLLERCOASTER (1975), en las que el peligro es causado por algún desquiciado que va por la vida poniendo explosivos a diestra y siniestra, pero no deja afuera a AIRPORT (1970), en la que la bomba que porta Van Heflin no es sino un elemento de la ecuación –aunque si fuéramos estrictos, debiéramos dejar fuera de la lista a AIRPORT '79: THE CONCORDE (1979), en la cual todos los momentos de zozobra se deben a los intentos de Robert Wagner por derribar el avión en el que viaja su novia. También dejamos de lado películas como INDEPENDENCE DAY (1995) o JURASSIC PARK (1993), que pueden encuadrarse más fácilmente en el género de ficción científica, y (tal vez injustamente) a la cinta del gordo Porcel que lleva el sugerente título de EL GORDO CATÁSTROFE (1977, dirigida por Hugo Moser). En fin, que todo no se puede tener en la vida.
Las películas de catástrofe pertenecen al grupo de las que alguien dio en llamar "películas de eliminación": se parte de un grupo de personajes y se ve cuál de ellos va a llegar vivo a los créditos finales, como es el caso de SAVING PRIVATE RYAN o las varias de la serie de FRIDAY THE 13TH. Tal vez lo terrorífico de las películas de catástrofe sea el que la tal catástrofe escapa de nuestra voluntad y control. En este sentido bien podría incluirse en el género tanto FINAL DESTINATION (2000) como su secuela de 2002, en que la catástrofe no es sino la Muerte misma, con mayúsculas, en una película de asesino en serie sin asesino en serie, como la supo calificar algún crítico norteamericano.
Uno tiende a pensar que el género se origina en los setenta, y eso se debe a la profusión de películas como THE POSEIDON ADVENTURE, THE TOWERING INFERNO y la saga de AIRPORT durante esa década. Pero sucede que ya tenemos películas de catástrofe tan tempranas como SAN FRANCISCO, de 1936, o TORNADO, de 1943. Luego de los setenta, el género vuelve al olvido hasta mediados de los noventa, con una nueva ola de filmes como TWISTER, OUTBREAK o DEEP IMPACT –esa ola continúa hoy con películas como THE CORE o THE DAY AFTER TOMORROW.
En las películas de catástrofe siempre existe una amenaza inminente, que por lo general pasa desapercibida para el común de los mortales, excepto para algún oscuro profesor universitario con cara de fugado del Borda y una dudosa higiene personal (piénsese en el Jeff Goldblum de INDEPENDENCE DAY o en el protagonista de THE CORE). Una vuelta de tuerca interesante se da en la película DEEP IMPACT (1995), en la que el científico que descubre la amenaza inminente tiene un accidente con su auto y muere como un salame antes de poder avisarle a nadie.
Asimismo, en el típico filme del género suele haber un grupo de personajes secundarios (hijos, ex parejas, vecinos) que son los que sostendrán nuestro interés en base a si sobreviven o no. Es conveniente, aunque no imprescindible, contar con uno o más niños en peligro que garanticen las simpatías de la audiencia. Por ejemplo, en DANTE'S PEAK (1997), Pierce Brosnan tiene que rescatar a los hijos de Linda Hamilton, antes de que se conviertan en chicharrón.
Asimismo, un detalle infaltable en muchas películas del género es la destrucción de lugares famosos. Nunca una nevada en Villa Caraza, no: hay que inundar Nueva York (de ser posible con la estatua en primer plano), los meteoritos deben caer sobre el Golden Gate, el volcán debe quemar Los Angeles. Por algo King Kong eligió el Empire State –y Bin Laden las Torres Gemelas. Influencias de Hollywood.
En cuanto a THE DAY AFTER TOMORROW: tenemos a un científico, en este caso un climatólogo (Dennis Quaid), que descubre que se viene una nueva Era Glacial –y se viene ayer. Avisa, pero las autoridades no le hacen caso hasta que es tarde; su hijo (Jake Gyllenhaal) queda varado en Nueva York, que ha sido arrasada por el agua y luego se ha congelado como la pista del Holiday On Ice. Pasen y vean: Los Ángeles arrasado por un gigantesco tornado, Tokio bombardeado por granizo de más de 2 kilos, el hemisferio norte convertido en una paleta de helado. Los efectos especiales son increíbles, pero el argumento en sí es una sarta de lugares comunes, como ya hemos podido apreciar en la breve sinopsis que acabo de hacer. De todos modos, quien no guste de esta clase de películas, siempre puede alquilar esa cinta iraní acerca de la nenita que pierde un zapato y se pasa el resto de la película buscándolo.

BREVE E INCOMPLETA RETROSPECTIVA DE CINTAS DE CATÁSTROFE

No hay artículo que esté completo sin una lista como la que sigue. Y sin embargo esta lista es necesariamente incompleta: podría escribirse más de un libro sobre el género, y sin duda ya se ha hecho antes y mejor. La selección de filmes y la longitud de los comentarios están forzosamente marcadas por mis gustos personales, pero bueno, es lo que hay que soportar cuando uno trata con un crítico aficionado.

AIRPLANE (1980). Director: Jim Abrahams. Con: Robert Hays, Julie Haggerty, Leslie Nielsen. Parodia. Jim Abrahams y Jerry Zucker toman un par de líneas argumentales de Arthur Hailey ("Vuelo al peligro" y "Hora cero") y los condimentan con centenares de gags, incorporando una novedad: utilizar actores que no son comediantes para hacer comedia: Lloyd Bridges. Peter Graves. Robert Stack. Leslie Nielsen. El argumento: un piloto naval retirado se ve obligado a tomar el control de la nave cuando la tripulación queda incapacitada por envenenamiento (el pescado estaba en mal estado). A excepción de la escena en la que un avión atraviesa los ventanales de la sala de espera de la terminal (muy realista), los efectos especiales por lo general son pésimos, pero esto está hecho a propósito. Seguida por una segunda parte en 1982.

AIRPORT (1970). Director: George Seaton. Con: Burt Lancaster, Dean Martin, Jacqueline Bisset. La película que inició la franquicia. Dean Martin (en uno de sus pocos instantes de sobriedad en esa década) pilotea un avión en el cual viaja Van Heflin, quien amenaza con hacer estallar una bomba. El avión no puede aterrizar porque el aeropuerto está cerrado a causa de la nieve. George Kennedy es el controlador de vuelo que no sabe de qué disfrazarse. Y el piloto acaba de enterarse de que la azafata con la cual engaña a su mujer está embarazada. Luego vinieron las secuelas (véase abajo), calcando el molde de esta película. El guión es de Arthur Hailey, un novelista acostumbrado a escribir historias con múltiples argumentos entrecruzados (HOTEL, WHEELS, THE MONEY CHANGERS y otros ladrillos).

AIRPORT '75 (1974). Director: Jack Smight. Con Charlton Heston, Karen Black, George Kennedy. Una avioneta choca con el vuelo 409 y lo deja sin tripulación: el piloto queda ciego, el copiloto sale expulsado y el ingeniero de a bordo se rompe el cuello. La jefa de azafatas intenta tomar el control, pero la radio está irremisiblemente estropeada y la única solución parece ser transferir un nuevo piloto en el aire. Una curiosidad de esta película es que la tripulación del vuelo 409 está compuesta de actores de TV: el capitán es Efrem Zimbalist, jr. (EL FBI EN ACCIÓN), el copiloto es Roy Thinnes (LOS INVASORES) y el ingeniero de vuelo es el insoportable Erik Estrada (CHiPs). George Kennedy hace su segunda aparición en la saga.

AIRPORT '77 (1977). Director: Jerry Jameson. Con Jack Lemmon, Lee Grant, Joseph Cotten, George Kennedy. El vuelo 23 acarrea obras de arte y viejas celebridades al museo de Jimmy Stewart, pero un grupo de ladrones duerme a pasajeros y tripulación para robarse los objetos. El avión se hunde en el mar a 60 metros de la superficie, con una fisura en el casco por la cual va entrando el agua... Mientras tanto, George Kennedy (quien a estas alturas ya es algo así como una mascota de la mala suerte) se mesa los pelos buscando una solución al problema. Dato curioso: una de las escasas películas en las que Jack Lemmon usa bigote.

AIRPORT '79: THE CONCORDE (1979). Director: David Lowell Rich. Con Alain Delon, Susan Blakely, Robert Wagner, George Kennedy. La última película de la franquicia, esta vez con el incombustible George Kennedy en el asiento del piloto: el tipo no escarmienta, aunque ahora abandona los 747 y arrastra un Concorde a través de un vuelo intercontinental, mientras Robert Wagner intenta derribar la aeronave con todos los medios a su disposición y Alain Delon deambula por el filme como si fuera un refugiado de alguna cinta de George Romero. Los guionistas rascan el fondo del tarro reciclando situaciones de las anteriores entregas de la serie, y la película termina pareciendo un telefilme más.

ALIVE (1993). Director: Frank Marshall. Con: Ethan Hawke, Vincent Spano. Basado en un hecho real. La historia de los rugbiers uruguayos y sus singulares costumbres alimenticias. Buen diálogo, buenas actuaciones y efectos decentes (más que nada, miniaturas y pantalla azul), en especial la secuencia del choque de la aeronave. Lo único que le juega en contra a esta película es que ya sabemos cómo termina (aunque eso no fue obstáculo con TITANIC).

ARMAGEDDON (1998). Director: Michael Bay. Con: Bruce Willis, Billy Bob Thornton, Liv Tyler. Un asteroide del tamaño de Texas se dirige hacia la Tierra y la única (remota) posibilidad que tiene la humanidad de sobrevivir consiste en enviar a Bruce Willis (!) y su equipo de excavadores a colocar una carga nuclear en el dicho asteroide. El tipo no solamente tiene que vérselas con el asteroide sino que además tiene que aguantarse las ganas de estrangular al sátrapa que le embarazó a su hija (Ben Affleck y Liv Tyler, respectivamente). Los daños en las ciudades se limitan a algunos cascotazos y fuegos artificiales. Excavadores convertidos en astronautas: años después, los productores de Hollywood invierten la premisa en THE CORE (véase). Tema principal de Aerosmith (una balada muy melosa con la que hicieron su agosto los programadores de FM).

AVALANCHE (1978). Director: Corey Allen. Con: Mia Farrow, Rock Hudson. "ALUD MATA A 20 PERSONAS", lee un tipo en el diario, y comenta "¡Qué turco degenerado!" Este viejo chiste de cabaret es por lejos más entretenido que este bodrio infumable, y uno pierde menos tiempo. Producida por Roger Corman, toda una garantía de sistemática berretez, y con una pareja que tiene menos química que un filet de merluza. Una típica película de sábado por la tarde en ATC en los ochentas, para ver en la tele blanco y negro del abuelo mientras uno hace otra cosa.

THE BIG BUS (1976) Director: James Frawley. Con: Joseph Bologna, Ned Beatty. Parodia. Un autobús gigantesco propulsado a energía nuclear hace su viaje inaugural entre Nueva York y Denver, pero no puede detenerse debido a un sabotaje. Esta es una parodia hecha mucho antes de que Hollywood aprendiera a hacer parodias (es decir, antes de AIRPLANE) y termina pareciéndose más a un episodio de THE LOVE BOAT que a un filme de 35 milímetros, principalmente debido al reparto de segundones. A pesar de todo, tiene sus momentos de tensión y se deja ver.

THE CHINA SYNDROME (1979). Director: James Bridges. Con: Jane Fonda, Jack Lemmon, Michael Douglas. Jane Fonda es una periodista entrometida que descubre una conspiración para ocultar un accidente en una planta de energía nuclear. Jack Lemmon es el empleado que la pone al tanto y recibe los balazos. Michael Douglas lleva los bolsos y carga las cámaras. Esta película tuvo mucha publicidad en su momento debido al accidente en la planta nuclear de Three Mile Island. Acá no hay mucha espectacularidad ni explosiones, solamente muuuucho diálogo y algunos actores secundarios poniendo cara de “qué malos que somos”. El título de la película se refiere a una teoría del momento que decía que en caso de accidente nuclear en Estados Unidos, el núcleo del generador podría atravesar el planeta y aparecer en China. En fin.

THE CORE (2003). Director: John Amiel. Con: Aaron Eckhardt, Hilary Swank, Delroy Lindo. Por razones desconocidas (por culpa del gobierno norteamericano, cuándo no) el núcleo interno de la Tierra deja de girar, con lo cual el campo electromagnético del planeta se trastorna. La solución de los cráneos de turno consiste en tomar a un par de astronautas y mandarlos a perforar la corteza terrestre hasta el núcleo y allí hacer detonar un artefacto nuclear para volver las cosas a la normalidad. (Viendo películas como THE CORE, DEEP IMPACT y ARMAGEDDON uno se pregunta qué haríamos en tales casos de no existir las cabezas nucleares.)

DANTE'S PEAK (1997). Director: Roger Donaldson. Con Pierce Brosnan, Linda Hamilton. Esta última es la alcaldesa de un bonito pueblito digno de Ned Flanders y que ha sido elegido como "el pueblo más bonito para vivir". Hete aquí que llega Pierce Brosnan, enviado por el USGS para investigar la posibilidad de que el volcán extinguido que le da nombre al pueblito bonito no esté tan extinguido después de todo. Una película chiquita, con efectos decentes y a veces ingeniosos (la ceniza del volcán se hizo con papel de diario picado) y algunos diálogos interesantes a pesar de los clichés habituales.

DAYLIGHT (1996). Director: Rob Cohen. Con: Sylvester Stallone, Amy Brenerman. Unos tarados provocan una explosión en el túnel que conecta Nueva York con Nueva Jersey. Los escombros cierran ambas entradas y Stallone, a quien su panza ya lo estaba alejando de los filmes de acción, tiene que salvar a los infelices que quedaron atrapados antes de que el río penetre en el túnel y los ahogue a todos.

DEEP IMPACT (1998). Director: Mimi Leder. Con: Robert Duvall, Téa Leoni, Morgan Freeman, Elijah Wood. Un par de adolescentes se dedica a la astronomía en las horas que el onanismo les deja libres, y descubren que un cometa va a chocar con la Tierra y extinguir toda posibilidad de vida en el planeta. La única chance de librarse consiste en hacer volar el cometa en pedazos, de lo que se encarga el veterano Robert Duvall. Mientras tanto, el gobierno norteamericano decreta un sorteo de lotería para determinar quiénes serán los 800 mil afortunados que podrán salvarse en unas cuevas preparadas a tal efecto (injustificable ausencia de Riverito en el casting de esta película). Esta película no debe ser confundida con otra que no se parece en nada, excepto en que básicamente tiene el mismo argumento: ARMAGEDDON (véase).

EARTHQUAKE (1974). Director: Mark Robson. Con: Charlton Heston, Ava Gardner, George Kennedy. Otro de los culebrones de la época: Charlton Heston le pone los cuernos a Ava Gardner, quien le pide a Lorne Greene que convenza a su marido de que e porte bien. Viene el terremoto y se mueren todos. Esta película se exhibió con el sistema "sensurround": un acomodador sacudía las butacas durante las escenas de temblor. El verdadero desastre en esta película es Ava Gardner, quien está hecha una vaca, lejos ya de los tiempos en que le quitaba el sueño a Frank Sinatra. Los efectos no están del todo mal, pero consisten más que nada en distorsiones ópticas y miniaturas: un camión con ganado se cae desde lo alto de la autopista, y las vaquitas en miniatura siguen pegadas al camioncito aún cuando éste se da vuelta. Lo que hace entretenida a esta película es más bien el aspecto social de la catástrofe: anarquía, saqueos y demás.

THE HIGH AND THE MIGHTY (1954). Director: William A. Wellman. Con: John Wayne, Claire Trevor, Robert Stack. Un vuelo comercial tiene problemas con los motores a mitad de un vuelo interoceánico, y cuando el piloto demuestra que nació para otro trabajo, el que tiene que sacar las papas del fuego es el copiloto, quien no es otro que John Wayne, quien filmó unas 250 películas sin cambiar de expresión facial. Sin embargo, eso le agrega, más que le quita, al disfrute de la película. El tema musical (instrumental) es uno de los más conocidos en la historia del cine.

HINDENBURG (1975). Dirigida por Robert Wise. Con: George C. Scott, Anne Bancroft. Basado en un hecho real. En esta película se trata de un atentado: un tipo al que le caen mal los nazis planta una bomba en el dirigible y el resto es historia conocida.

HURRICANE (1937). Director: John Ford. Con: John Hall, Dorothy Lamour. La historia del club de Parque Patricios anterior a la era Menotti, en un sentido relato. Hay una remake de 1979 producida por Dino De Laurentiis y dirigida por Jan Troell, con Mia Farrow y Jason Robards, como para ver un sábado por la tarde en la que no haya nada mejor que hacer.

KRAKATOA: EAST OF JAVA (1969). Director: Bernard L. Kowalski. Con: Maximillian Schell, Brian Keith. Unos tipos se pelean mientras la isla explota.

THE NAKED JUNGLE (1954). Director: Byron Haskin. Con: Charlton Heston, Eleanor Parker. 1901. Charlton Heston tiene una plantación de cacao en algún lugar de Sudamérica. Encarga una novia por correo, y se la mandan. Él la rechaza porque es viuda y además se parece a Eleanor Parker, pero no puede deshacerse de ella porque justo en ese momento unas hormigas carnívoras sin nada mejor que hacer se dirigen hacia su plantación, y son unas cuantas: forman una columna de 3 kilómetros de ancho y 30 kilómetros de largo. Mientras las hormigas se desayunan con diversos personajes secundarios ricos en calorías (Ernest Borgnine, William Conrad y otros), la pareja protagonista descubre el amor (no descubre el sexo, porque esta película fue filmada en plena vigencia del tristemente célebre Código Hays).

OUTBREAK (1995). Director: Wolfgang Petersen. Con: Dustin Hoffman, Renée Russo, Morgan Freeman. Un mono traído de contrabando lleva un virus africano a los Estados Unidos y Dustin Hoffman es el que da la alarma. Obviamente (como de costumbre), su jefe le dice que tal cosa es imposible y que bla, bla, bla. Cuando comienzan a apilarse los cadáveres, el tipo sigue sin dar el brazo a torcer. Viendo esta película uno nota cómo, con los años, Dustin Hoffman ha ido dejando de hacer papeles de inadaptado social (MIDNIGHT COWBOY, THE GRADUATE) y ha pasado a hacer figuras de autoridad (en este caso, un médico militar). El paso del tiempo, que le dicen.

THE PERFECT STORM (2000). Director: Wolfgang Petersen. Con: George Clooney, Mark Wahlberg. Basado en un hecho real. George Clooney se va de pesca con su botecito, ignorando el pronóstico meteorológico. Se les estropea la heladera y deciden volver a puerto desafiando la tormenta. ¿Lo logran? No.

THE POSEIDON ADVENTURE (1972). Director: Ronald Neame. Con Gene Hackman, Ernest Borgnine, Shelley Winters. El afiche de esta película mostraba las caras de los famosos del elenco y preguntaba: ¿quién sobrevivirá? En la noche de Año Nuevo, el crucero S.S. Poseidon recibe el impacto de una ola de 50 metros de altura y se da vuelta como si fuera un botecito (esto se llama vuelta de campana). Gene Hackman es un predicador que se ocupa de un grupo de sobrevivientes de los que se salvan cinco. Roddy Mac Dowall es un camarero y Leslie Nielsen (sí, el de THE GUN) es el capitán: ambos se ahogan. En realidad, casi todo el reparto se ahoga, excepto un detective de vacaciones (Ernest Borgnine), un viejo hipocondríaco (Red Buttons) y un par de niños convenientemente vulnerables (¿ven lo que les digo?).

SAN FRANCISCO (1936). Director: W. S. Van Dyke. Con: Clark Gable, Spencer Tracy. Basado en un hecho real. El terremoto de 1905 y la consiguiente destrucción de la ciudad. Con los galanes de moda de la época.

THE SWARM (1978). Director: Irwin Allen. Con: Michael Caine, Katharine Ross, Richard Widmark. Un gigantesco enjambre de abejas africanas hace de las suyas cargándose a unos cuantos actores veteranos que sobraron de Aeropuerto 77. Michael Caine es un entomólogo que hace lo que puede y al final da con la solución (una variante de la leyenda del flautista de Hamelin). Los efectos son patéticos: las abejas son un montón de círculos negros pintados sobre el celuloide. El guión es aburrido y ninguno de los personajes nos interesa en lo más mínimo. Basada (muy libremente) en la novela homónima de Arthur Herzog, que, sin ser una obra cumbre de la literatura, es bastante más entretenida que este bodrio infumable.

TITANIC (1997). Título original: Titanic. Con: Leonardo Di Caprio, Kate Winslet. Basado en un hecho real. El barco se hunde, la gordita se salva, Di Caprio se ahoga. A otra cosa.

TORNADO (1943). Director: William A. Berke. Con: Chester Morris, Vince Barnett. Tornado en Illinois. Tornado también se llamaba el caballo del Zorro, pero esto no tiene mucho que ver con esta película.

THE TOWERING INFERNO (1974). Director: John Guillermin. Con: Paul Newman, Steve Mac Queen, Faye Dunaway. Junto a AIRPORT y THE POSEIDON ADVENTURE, esta es una de las dos o tres películas que hizo punta en la resurrección del género en los setenta. Paul Newman es el arquitecto que diseñó la torre en cuestión, un rascacielos demasiado alto como para ser seguro. Para empeorar las cosas, Richard Chamberlain ahorra costos en la instalación eléctrica y la diferencia va para su bolsillo. En la ceremonia de inauguración se produce un cortocircuito y los pisos superiores son pasto de las llamas. Los bomberos hacen lo que pueden hasta que Steve Mac Queen salva el día dinamitando los tanques de agua del edificio (de modo tal que el que no murió quemado, muera ahogado). Esta película debiera ser vista por todos aquellos que no soportaban LADRÓN SIN DESTINO: Robert Wagner muere quemado, aunque Fred Astaire (quien hacía de padre de Wagner en la serie) se salva. Dato curioso: en el libro, el incendio se origina con un desequilibrado que coloca una bomba en el generador del edificio. Presumiblemente los productores eliminaron ese personaje para evitar que esta película se pareciera demasiado a AIRPORT.

TWISTER (1996). Director: Jan de Bont. Con Helen Hunt, Bill Paxton, Cary Elwes. Helen Hunt se dedica a perseguir tornados, con lo cual no resulta tan descabellado que su marido Bill Paxton quiera el divorcio. El problema es que para conseguir su firma en los papeles necesarios, el tipo la sigue mientras ella se mete donde no la llaman, en este caso un tornado en Oklahoma.

VOLCANO (Mick Jackson, 1997). Con Tommy Lee Jones, Anne Heche, Don Cheadle. Los Angeles: los pozos de alquitrán de La Brea comienzan a supurar lava, y los científicos creen que podría tratarse del surgimiento de un nuevo volcán en pleno centro de LA. ¿Les creen? ¡Por supuesto que no! Tommy Lee Jones es el encargado de Defensa Civil que debe sacar las papas del fuego (literalmente), y que de otro modo, no tendría razón de ser en la película. Detalle: un empleado municipal se sacrifica para salvar a una criatura atrapada en un vagón del subte. (Otra vez los niños, ¿ven?)

WHEN WORLDS COLLIDE (1951). Director: Rudolph Mats. Con: Richard Derr, Bárbara Rush. Por si el título no les da una pista acerca del argumento: un planeta va a chocar con la Tierra. El plan es juntar a los tipos más "aptos" o necesarios y huir a un planeta menor que acompaña a aquel que va a chocar con la Tierra. Un planteo similar se repetirá años más tarde en la película DEEP IMPACT (véase). Mientras tanto: olas gigantes, terremotos, etcétera, y un pobre paralítico que no puede subir al cohete y garantiza la obligatoria lágrima. La hecatombe final se da en medio de una bola de fuego, pero no esperen los efectos de MATRIX ni mucho menos.
©2004-2005 Hugo Casamor
Previamente publicado en EL PASAJERO Nº26 (junio 2004), republicado con modificaciones.

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Mientras estás leyendo esto, es muy posible que yo esté luchando con mi tablero de dibujo, o con mi cuaderno de notas, intentando algún progreso ya sea con mi cómic o mi novela. De vez en cuando también hago como que trabajo para vivir, por lo que posiblemente no le esté dedicando a este weblog tanto tiempo como quisiera. Lo único que te ruego antes de emitir un juicio acerca de mi cordura o falta de ella, tengas en cuenta mi alimentación mediática: las películas de James Bond de los 70, los cómics de superhéroes de la DC, las sátiras de Mort Drucker en la revista MAD, todas las películas de asesinos seriales de los 80, Oh Wicked Wanda! en la revista Penthouse (también en los 70) y por supuesto, Robert Crumb. (El título de este weblog lo he tomado prestado de una canción de Erica Eigen que pertenece a la banda de sonido de LA NARANJA MECÁNICA, de Kubrick.) Últimos libros que he leído: ONE DAY IN THE LIFE OF IVAN DENISOVICH, de Aleksandr Solzhenitsyn (Penguin) LOS VERSOS SATÁNICOS, de Salman Rushdie (Grijalbo) Estoy leyendo: SEXO Y CARÁCTER, de Otto Weininger (Losada) BOOGIE EL ACEITOSO, de Fontanarrosa (el libraco recopilatorio que editó De la Flor) WHY I HATE SATURN, de Kyle Baker (DC USA).

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