Nada nuevo bajo el sol: las buddy movies son más viejas que la mala suerte, y cada tanto resurgen, aunque sólo sea en la programación de algún canal de cable o en la batea de un local destinado al alquiler de cintas de video. Recuerdo que la primera LETHAL WEAPON tenía este lema publicitario: Two Cops. Glover carries a weapon..... Gibson is one. He's the only L.A cop registered as a Lethal Weapon. (Dos policías. Glover porta un arma..... Gibson es un arma. Es el único policìa de L.A. registrado como un ARMA LETAL.) Tras semejante introducción uno espera un módico de acción, explosiones y puñetazos, y no sale decepcionado. El filme adscribe a la tradición de las ya mencionadas buddy movies: dos personalidades opuestas obligadas a convivir a pesar de sus diferencias. El arquetipo de buddy movie tal vez sea 48 HOURS, con Eddie Murphy y Nick Nolte. Acá se invierten los colores: el lunático es el blanco, el equilibrado es el negro. Danny Glover (THE COLOR PURPLE, SILVERADO) es Roger Murtaugh, un sargento de Homicidios que acaba de cumplir 55 años y ya piensa en su pensión. Murtaugh tiene esposa y tres hijos (un hijo, dos hijas) y una vida normal, de comedia de situaciones al estilo COSBY SHOW. Eventualmente le asignan como compañero a un rechazado de Narcóticos, un veterano de Vietnam fanático de los Tres Chiflados llamado Martin Riggs (Mel Gibson, de la serie de MAD MAX). La principal diferencia entre ambos no es el color de la piel, sino más bien que Riggs es un suicida y Murtaugh no lo es. Riggs no puede sobreponerse a la muerte de su esposa Lynn, y la situación empeora al acercarse la Navidad, que suele ser una temporada más bien dura para quienes no tienen familia. Hay al menos tres secuencias que nos muestran que Riggs es un suicida: su primera aparición, cuando arresta a un grupo de traficantes y, al ser tomado como rehén por uno de ellos, lo desafía a que jale el gatillo; cuando, para evitar que un desesperado se suicide, se esposa a su muñeca y lo fuerza a arrojarse junto con él, y la secuencia tal vez más recordada, cuando se pone el arma en la boca, amartilla y se arrepiente a último momento. El resto de la película es un tópico: ambos se llevan como perro y gato hasta que las circunstancias los obligan a unir sus fuerzas para rescatar a la hija de Murtaugh, que ha sido secuestrada por un grupo de militares retirados que dedican sus ratos de ocio a la distribución de cocaína. Es entonces cuando ambos deben mancharse de sangre y hacer el trabajo sucio. Al terminar la película, Murtaugh es un poco menos rígido y Riggs tiene menos ganas de pegarse un tiro.
Las otras tres películas son innecesarias, pero son más bien una celebración de la primera, algo así como "inventemos una excusa para ver a estos tipos de nuevo". En esta vena, LETHAL WEAPON 2 tiene el lema: The magic is back! (¡La magia ha regresado!) Coforme a lo prometido, tenemos más de lo mismo, pero ya sin la tensión de la primera; es decir, Riggs ya no quiere matarse; ¿qué hacer entonces? Cargar un poco las tintas en la violencia. Los villanos de turno matan a todos los compañeros del escuadrón, y se cargan a la chica de Riggs; además, se revela que uno de ellos fue quien mató a la esposa de nuestro lunático favorito. También es de notarse que a partir de esta película se refuerza la vena cómica con la introducción de Leo Getz (Joe Pesci, GOODFELLAS), un soplón que se mete en más problemas de los que soluciona, pero que también es capaz de soportar golpizas y heridas de bala de acuerdo con los estándares de la serie. LETHAL WEAPON 2 mezcla lo ridículo con lo sublime (la secuencia de la bomba en el inodoro de Murtaugh, por ejemplo), aunque el tono general de la película es más bien tenebroso. Se nos dan más datos acerca de la familia de Murtaugh (por ejemplo, nos enteramos de que su esposa es médica) y del pasado de Riggs en Narcóticos. En la tercera se sube la apuesta por la comedia y se privilegian las secuencias de acción extraordinarias que tanto le gustan al director Richard Donner(por ejemplo, al comienzo de la película se demuele un edificio real) y las largas persecuciones que nos muestran a Mel Gibson corriendo a través de las calles de L.A. con una resistencia que sólo el conejito de DURACELL. El lema de esta película es, previsible: The magic is back again! (¡La magia ha velto a regresar!)El villano de LETHAL WEAPON 3 es una molestia menor (un ex-policía renegado que más bien se parece al tío solterón y fiestero que hay en cada familia), pero brinda una excusa válida para el reencuentro de nuestros héroes. Una característica curiosa de LETHAL WEAPON y sus secuelas era el hecho de que sus personajes en ningún momento mencionaron las diferencias raciales, lo que reforzaba aún más la atmósfera de irrealidad de la serie.
Unos pocos años y una parodia (LOADED WEAPON 1, de 1993) después, llega LETHAL WEAPON 4. La cuarta película nos muestra unos Riggs y Murtaugh acabados, luchando contra un enemigo que los supera en todo sentido pero al que eventualmente vencen a fuerza de desesperación. De nuevo, tenemos secuencias de acción impresionantes (por ejemplo, la persecución en la autopista, con el auto de Murtaugh atravesando un edificio de oficinas, o la explosión inicial de la gasolinera) y el humor continúa allí, pero LETHAL WEAPON 4 pertenece a otra era, ciertamente no a 1998 y mucho menos a 2005. En esa, el lema ya no alude a la magia sino al hecho de que todos los personajes conocidos (Murtaugh, Riggs, Lorna, Leo, el Capitán) todavía continuaban entre nosotros: The gang is all here (La pandilla está completa). A esas alturas, ya es como revisitar a un grupo de amigos, y el villano es lo de menos. ¿Sabían que Riggs va a ser papá? ¿Y qué es de la vida de la hija de Murtaugh?, etcétera. Muy a nuestro pesar, la serie ha envejecido y bastante, no tanto en cuanto a los peinados y vestimenta como al tipo de película. Como otras series (BEVERLY HILLS COP con Eddie Murphy, DIE HARD con Bruce Willis), LETHAL WEAPON ya tuvo su momento, y fue bueno mientras duró.
©2005 Hugo Casamor

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