A estas alturas ya no puedo evitar la diaria incursión para seguir el desarrollo de mi tira favorita, PLAYER vs. PLAYER, creada por Scott Kurtz en 1998 y que transcurre en la redacción de una revista especializada en videojuegos. Y no, no se trata de un cómic "sólo para amantes de los videojuegos"; también puede seguirse como una comedia de situación en forma de tira diaria, aunque sí, contiene muchas, pero muchas referencias a los videojuegos, juegos de rol y cómics de Marvel y DC. Yo he comenzado a seguir PvP desde mediados del año pasado, y desde entonces no me he perdido ni una sola tira. De todos modos, para los que recién llegan, PvP tiene un archivo con todas las tiras publicadas desde sus inicios. Para acceder a los archivos no es necesario registrarse ni pagar un centavo, ni soportar cantidades de publicidad. Uno puede notar cómo va mejorando el estilo de Kurtz desde su rigidez inicial hasta llegar a su fluidez actual, consolidado con un buen manejo de los personajes.
El humor de PvP es simple y efectivo, a veces del estilo "torta de crema" y a veces sutil al extremo. Los personajes básicos son: Cole (editor), Brent (director creativo), Jade (jefa de redacción), Francis (encargado de tech support) y Skull (un troll de piel azul que oficia de recadero; no tuvieron que contratarlo, él ya estaba viviendo en el cuarto de las escobas cuando la redacción se mudó al edificio). Cada uno de ellos tiene una personalidad bien definida desde un principio, que va enriqueciéndose conforme la tira transcurre --por ejemplo, la relación entre Brent y Jade. Altamente recomendado: iniciar la lectura en la primera tira para poder paladear la evolución de la historia y del dibujo. PvP tiene todo a favor: calidad gráfica, buenos guiones y una periodicidad confiable.
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