Dibujitos desanimados
El subtítulo de este weblog es: breves notas preparatorias de un cómic demasiado cutre y de una novela que no valdrá la pena leer. Vamos por partes: primero el cómic, luego la novela. Decía Carlos Nine: dibujante es el que dibuja, no el que publica. En ese sentido, soy un dibujante. Aficionado al dibujo, un par de años en lo de Garaycochea cursando dibujo de cómics con Alberto Salinas (el hijo de José Luis), con una breve incursión en la caricatura con Jorge de los Ríos, pero dibujando desde mucho, mucho antes, puliendo mi estilo a los golpes, gracias a la práctica continua y a los tres tomos de DIBUJAR ES FÁCIL. Dibujar es lo más divertido que se puede hacer sin quitarse la ropa, decía Picasso, tal como recuerdo haber leído en un dibujo de Oscar Grillo. En mi caso, dibujar es un medio de hacer catarsis: suelo ir por la vida sin demasiados exabruptos, pero lo compenso con mis cómics con profusión de sexo, violencia y tripas por el piso. Para bien o para mal, eso me ha ahorrado años de terapia. Tal vez esto se debe en parte a mi formación religiosa; muchos rockeros han sido antes religiosos, comenzando por Elvis y terminando por Ozzie Osbourne. Robert Crumb también ha sido educado en la cultura de la culpa, y terminó siendo un iconoclasta. Supongo que toda esa represión debe haber estallado en algún momento.
En cuanto a la novela, es algo que tengo ganas de hacer desde hace tiempo ya --tengo otras ideas que no pasan necesariamente por el mismo carril que mis cómics. Sin embargo, me cuesta encontrar el formato adecuado y decantarme por un tema en particular. Supongo que soy mejor lector que escritor, y que todavía tengo que leer mucho más. Por eso trato de leer tanto clásicos como best-sellers. Los clásicos, para aprender a escribir bien, y los best-sellers, para ver cómo funcionan. Y mientras tanto escribo un poco, y también dibujo. Cito a Grillo, que decía que su pasión es "dibujar. Lo hago cada hora de mi vida. Me sale mejor cuando es libre y no tengo la obligación de cumplir con un encargo. Una página en blanco es un frente de combate. Empiezo dibujando líneas y ellas me van diciendo qué vamos a dibujar." En fin, ya veré cómo hago para postear algunos bocetos más adelante...

Mientras estás leyendo esto, es muy posible que yo esté luchando con mi tablero de dibujo, o con mi cuaderno de notas, intentando algún progreso ya sea con mi cómic o mi novela. De vez en cuando también hago como que trabajo para vivir, por lo que posiblemente no le esté dedicando a este weblog tanto tiempo como quisiera. Lo único que te ruego antes de emitir un juicio acerca de mi cordura o falta de ella, tengas en cuenta mi alimentación mediática: las películas de James Bond de los 70, los cómics de superhéroes de la DC, las sátiras de Mort Drucker en la revista MAD, todas las películas de asesinos seriales de los 80, Oh Wicked Wanda! en la revista Penthouse (también en los 70) y por supuesto, Robert Crumb. (El título de este weblog lo he tomado prestado de una canción de Erica Eigen que pertenece a la banda de sonido de LA NARANJA MECÁNICA, de Kubrick.) Últimos libros que he leído: ONE DAY IN THE LIFE OF IVAN DENISOVICH, de Aleksandr Solzhenitsyn (Penguin) LOS VERSOS SATÁNICOS, de Salman Rushdie (Grijalbo) Estoy leyendo: SEXO Y CARÁCTER, de Otto Weininger (Losada) BOOGIE EL ACEITOSO, de Fontanarrosa (el libraco recopilatorio que editó De la Flor) WHY I HATE SATURN, de Kyle Baker (DC USA).